El sol muerde
las espinas de los cactus se incrustan en mi piel
el polvo se me pega en la cara
y un águila me observa cuando me detengo al borde del acantilado
el atardecer con su amarillo,naranja y rosado
está avisando que ya vienen las estrellas
Llegué aquí porque la vida me dió un golpe de calor
creo que por un momento
en este silencio nocturno
me puedo refugiar
y mas tarde o mañana
si tengo paciencia
una chicharra se llevará mi neblina mental

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