No le temo al dolor
lo abrazo cuando quiebra mi cadera
vientre inflamado que niebla la cordura
capullo que se convierte en flor
sangre del insomnio
olor que a las jaurías vuelve indomable
silbido metálico atravezando los oídos
necesito sentir el cuerpo y la mente tranquilos
necesito saber que vivo
ya no le temo a las cicatrices ni al vacío.

No hay comentarios:
Publicar un comentario