A veces confundo el dolor con amor propio
Arranco pellejitos de prejuicios
Observo el color de la vida y no es blanco o negro sino gris
Rasguño a rasguño desgarro mis entrañas para entender qué anida aquí
Hay larvas amamantando celos, envidia e inseguridad
Me da terror que se trasladen a mi cabeza, junto cerillos y una braza de carbón
y en esa hoguera las quemaré
Con la poca vida que tengo, me unto barro fresco y moreno
para curar el interior de mi ser
Lleno el estómago con mariposas y flores que acompañan tramo a tramo cada paso que doy
Agua de rosas y té-calman los pensamientos
Las cenizas se las lleva el aire
Donde a nadie puedan lastimar
Donde nadie me pueda lastimar
El único tono de gris que me da tristeza es el de la gente muerta
Porque en vida el blanco o negro
Nunca les dio paz.

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